Azul Dean
Poeta fiel al portal
Evoca la tarde un revuelo de sillas de enea,
una gardenia blanca
contra el difuso perfil de un muro azul marino.
Reniegan -habitual es- mis pies de sus zapatos,
caminar descalzo
la piel entre el barro, el charco de la lluvia,
el tacto de un vergel de hierba fresca.
Huir
¿pero a donde?
si solo respirar nos cuesta, sin dudar, una fortuna.
El caso es-me dices claramente en el mensaje-
tenemos por delante nuestros sueños:
un sendero de arena entre las cañas,
La Laguna dormida,
las caricias suaves de esa bruma acodada entre las cumbres.
Entonces eso haré:
de un capitel de hielo
hoy cuelgo los segundos imparables,
la noche pasará
las horas son reloj -al fin y al cabo-
un cantar maniatado de ranas y de sombras,
un crujir de buriles,
la perfecta mentira entretenida.
El sendero de arena entre las cañas,
La Laguna dormida,
las suaves caricias de esa bruma acodada entre las cumbres…
El imperio de los sueños, contra la burda mentira de a diario.
una gardenia blanca
contra el difuso perfil de un muro azul marino.
Reniegan -habitual es- mis pies de sus zapatos,
caminar descalzo
la piel entre el barro, el charco de la lluvia,
el tacto de un vergel de hierba fresca.
Huir
¿pero a donde?
si solo respirar nos cuesta, sin dudar, una fortuna.
El caso es-me dices claramente en el mensaje-
tenemos por delante nuestros sueños:
un sendero de arena entre las cañas,
La Laguna dormida,
las caricias suaves de esa bruma acodada entre las cumbres.
Entonces eso haré:
de un capitel de hielo
hoy cuelgo los segundos imparables,
la noche pasará
las horas son reloj -al fin y al cabo-
un cantar maniatado de ranas y de sombras,
un crujir de buriles,
la perfecta mentira entretenida.
El sendero de arena entre las cañas,
La Laguna dormida,
las suaves caricias de esa bruma acodada entre las cumbres…
El imperio de los sueños, contra la burda mentira de a diario.
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