AntonioG
Poeta recién llegado
Llueve sobre charcos de dolor, llueve y se fusiona con el agua que brota de las almas descompuestas. Hedor a tierra húmeda se pasea en las narices, huele a agonía de tísicos desabrigados y sigue lloviendo sobre las penas de los mojados, sobre el dolor que atonta corazones.
Parece que el cielo no es empático, mientras más sufre el mundo más tormento manda, hay personas que se mojan a la intemperie otros que deambulan en cavernas de humedad, pero todos, todos nos mojamos cuando nos miramos los ojos aguados.
Si no hay esperanza, si la lluvia arrastra fango y cubre nuestros paraísos, entonces no hay nada de malo en llorar amargamente, en coger lodo y maldecir al viento, lluvia aparte de mí tu abrazo.
Parece que el cielo no es empático, mientras más sufre el mundo más tormento manda, hay personas que se mojan a la intemperie otros que deambulan en cavernas de humedad, pero todos, todos nos mojamos cuando nos miramos los ojos aguados.
Si no hay esperanza, si la lluvia arrastra fango y cubre nuestros paraísos, entonces no hay nada de malo en llorar amargamente, en coger lodo y maldecir al viento, lluvia aparte de mí tu abrazo.
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