Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
De la mano, cógete, fuerte,
sin miedo,
que yo te apoyo.
De mi mano, que te espera.
Sí, toma mi mano,
entrelaza tus dedos con los míos,
que verás que no está oscuro.
Levanta el pie cuando te diga.
Fíate de mí.
Sube sin temor el peldaño,
que aquí está mi brazo,
sube otro
y otro...
Olvida el miedo,
yo no lo tengo.
Mira, apoya tu cabeza en mi pecho
¿sientes?
mi corazón se está riendo.
Sigue, vamos arriba,
paso a paso,
poquito a poco.
No tiembles,
¿no ves que yo te cojo?
Mira, ya llegamos,
abre ahora los ojos,
que vencimos el miedo.
Abre los ojos,
¿ves?
el verde prado, el río...
siente el rumor del viento
cuando se abraza con los árboles.
Tuti, hermana, amiga,
abre los ojos,
que verás el cielo.
sin miedo,
que yo te apoyo.
De mi mano, que te espera.
Sí, toma mi mano,
entrelaza tus dedos con los míos,
que verás que no está oscuro.
Levanta el pie cuando te diga.
Fíate de mí.
Sube sin temor el peldaño,
que aquí está mi brazo,
sube otro
y otro...
Olvida el miedo,
yo no lo tengo.
Mira, apoya tu cabeza en mi pecho
¿sientes?
mi corazón se está riendo.
Sigue, vamos arriba,
paso a paso,
poquito a poco.
No tiembles,
¿no ves que yo te cojo?
Mira, ya llegamos,
abre ahora los ojos,
que vencimos el miedo.
Abre los ojos,
¿ves?
el verde prado, el río...
siente el rumor del viento
cuando se abraza con los árboles.
Tuti, hermana, amiga,
abre los ojos,
que verás el cielo.
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