Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;blQA4W8B0OI]http://youtu.be/blQA4W8B0OI[/video]
Las aguas del mar, fuente de las nostalgias -
espejo del alma que ni ríe, ni llora...
Silente, profundo y sabio, oculta las esperanzas
y los anhelos jamás pronunciados
por miedo a despertar y no encontrar lo que soñábamos...
Feliz, quien te sabe contemplar,
mar dichoso, resistente al tiempo y olvido -
por tus aguas los barcos perdidos solían navegar,
hoy sólo el viento contigo baila el oscuro vals
y los amores de la juventud salvaje
por toda la eternidad en el fondo están dormidos...
Las canciones de los marineros que perdieron la vida
en miles de las tempestades
escritas por la historia y por el destino;
corazones muertos que duermen por siempre protegidos
por el espíritu del mar...
¿Díme, si es que lo sabes, cuál será el final
de este fatigoso caminar?
¿En dónde mis huesos podrán descansar
cuando vieja y sin más quehaceres,
vuelva yo a tu orilla?
Mar tranquilo, tú que de los siglos eres testigo
y de las horas que pasan sin volver -
eres un libro el que nadie sabe leer,
un refugio para mis pensamientos...
Grandioso mar. Mar sin tiempo...
Eres lo más bello de la creación,
como el alma en cautiverio -
tú sí sabes guardar el secreto de la existencia
y de la muerte - el más desconocido de todos los misterios...
[07/08/2013]
Las aguas del mar, fuente de las nostalgias -
espejo del alma que ni ríe, ni llora...
Silente, profundo y sabio, oculta las esperanzas
y los anhelos jamás pronunciados
por miedo a despertar y no encontrar lo que soñábamos...
Feliz, quien te sabe contemplar,
mar dichoso, resistente al tiempo y olvido -
por tus aguas los barcos perdidos solían navegar,
hoy sólo el viento contigo baila el oscuro vals
y los amores de la juventud salvaje
por toda la eternidad en el fondo están dormidos...
Las canciones de los marineros que perdieron la vida
en miles de las tempestades
escritas por la historia y por el destino;
corazones muertos que duermen por siempre protegidos
por el espíritu del mar...
¿Díme, si es que lo sabes, cuál será el final
de este fatigoso caminar?
¿En dónde mis huesos podrán descansar
cuando vieja y sin más quehaceres,
vuelva yo a tu orilla?
Mar tranquilo, tú que de los siglos eres testigo
y de las horas que pasan sin volver -
eres un libro el que nadie sabe leer,
un refugio para mis pensamientos...
Grandioso mar. Mar sin tiempo...
Eres lo más bello de la creación,
como el alma en cautiverio -
tú sí sabes guardar el secreto de la existencia
y de la muerte - el más desconocido de todos los misterios...
[07/08/2013]
Última edición: