azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
La amazona de mi sueño
Llegaste envuelta en la bruma
con fresca brisa de otoño,
un enigma por montura
y enmascarando tu rostro.
Tras el manto de grisura,
en el negro de tus ojos,
ocultabas cada poro
de tu inocencia desnuda.
Bajo la dura coraza
de piel sedosa y cobriza
tu corazón palpitaba
y en cada pulso de vida
reclamaba la caricia
que se fue con la mañana
que empuñaste aquella espada
que sepultó tu sonrisa.
Rinde ya el pesado acero
y arráncate la armadura,
que sean sólo un recuerdo
y su recuerdo se pudra.
Y ven a mí sin recelo;
cabalga con la premura,
que nuestro amor es el tiempo
que nos regala esta luna.
Última edición: