Mauro
Mauricio Figueroa
bella,
como las manos cansadas de una madre
preparando el pan para sus hijos.
Bella, como el bamboleo de los pinares
cuando el viento suavemente mece sus hojas.
Bella como la piel de la fruta,
dulce como su cuerpo.
Ella es bella,
como las manos agrietadas de un padre
luego de volver cansado del trabajo.
Bella como un insecto flotando sobre
el cuerpo inerte del agua.
Bella, deslumbrantemente bella.
Piedra preciosa deleitas mis ojos.
Mauro©
®Todos los derchos reservados
Última edición:
::un placer leerte