UN PASEO EN BARCO
¿No es verdad que "vacaciones"
significa "libertad"?
Con toda sinceridad
¡No me toquen diapasones!
Planeamos excursiones:
Una linda travesía
atravesando La Ría...
Se nos apunta la suegra
¿Habrá una suerte más negra?
¡Y no quería la tía...!
-¡Pero si soy muy mayor!
(el bañador en la mano)
-¡Sopla Norte en el verano!
(¿Qué toalla es la mejor?)
-No se aflija, por favor,
si quiere quedarse en casa
seguro que se lo pasa...
¡Craso error el cometido!
-¡Oye! ¿Tú qué te has creído?
(mi mujer, que se desfasa)
Levamos anclas despacio
y mi suegra se resbala.
-¡Es que vas como una bala,
so pendejo, so batracio!
(A discutir soy reacio)
-Pero si estoy en el puerto.
-Y pronto vas a estar muerto
como pilotes así.
-¡Delicioso!- Balbucí,
mas proseguía el entuerto.
Al salir de la bocana
resultó marejadilla,
y mi suegra -en una silla-
se erigía en capitana.
-¡Iza el Palo de Mesana!-
-¿Pero qué cosas me dice?
como no me las matice...
(porque el barco es de motor)
-¡Fija el rumbo por babor!
(Pero Señor ¿qué mal hice?)
Una caricia del mar
salpicó por la cubierta
y al estar la puerta abierta
la sentina fue a inundar.
-No te sabes manejar.
Y la silla resbalaba,
lo que mi suegra llevaba
bastante peor que mal.
Cuando el destino fatal
con mi suerte se cebaba.
Y mi suegra espatarrada
de la silla se caía
y mi mujer maldecía
a mí y a la marejada.
(La travesía zanjada)
Y siempre en contra del viento
vomitaba, muy violento,
el potaje con chorizo
que en mi barco se deshizo
en un pastoso cemento.
--..--
¿No es verdad que "vacaciones"
significa "libertad"?
Con toda sinceridad
¡No me toquen diapasones!
Planeamos excursiones:
Una linda travesía
atravesando La Ría...
Se nos apunta la suegra
¿Habrá una suerte más negra?
¡Y no quería la tía...!
-¡Pero si soy muy mayor!
(el bañador en la mano)
-¡Sopla Norte en el verano!
(¿Qué toalla es la mejor?)
-No se aflija, por favor,
si quiere quedarse en casa
seguro que se lo pasa...
¡Craso error el cometido!
-¡Oye! ¿Tú qué te has creído?
(mi mujer, que se desfasa)
Levamos anclas despacio
y mi suegra se resbala.
-¡Es que vas como una bala,
so pendejo, so batracio!
(A discutir soy reacio)
-Pero si estoy en el puerto.
-Y pronto vas a estar muerto
como pilotes así.
-¡Delicioso!- Balbucí,
mas proseguía el entuerto.
Al salir de la bocana
resultó marejadilla,
y mi suegra -en una silla-
se erigía en capitana.
-¡Iza el Palo de Mesana!-
-¿Pero qué cosas me dice?
como no me las matice...
(porque el barco es de motor)
-¡Fija el rumbo por babor!
(Pero Señor ¿qué mal hice?)
Una caricia del mar
salpicó por la cubierta
y al estar la puerta abierta
la sentina fue a inundar.
-No te sabes manejar.
Y la silla resbalaba,
lo que mi suegra llevaba
bastante peor que mal.
Cuando el destino fatal
con mi suerte se cebaba.
Y mi suegra espatarrada
de la silla se caía
y mi mujer maldecía
a mí y a la marejada.
(La travesía zanjada)
Y siempre en contra del viento
vomitaba, muy violento,
el potaje con chorizo
que en mi barco se deshizo
en un pastoso cemento.
--..--
::