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¡Oh, virtuosa hiladora entre doncellas,
en tus patas el pincho enardecido,
teje y reteje un diáfano vestido,
mientras calmas el hambre y sus querellas!
Tus fibras rivalizan con centellas,
en tu embrollo la noche se ha perdido,
el viento es un acróbata bebido,
el tiempo corre al margen de tus huellas.
Tu bonanza vendrá con la mañana,
tu sosiego será recompensado
en la espiral etérea de tu rosca.
Acudirás cual viuda parroquiana
a devorar el cuerpo embalsamado
de una desfalleciente y torpe mosca.
¡Oh, virtuosa hiladora entre doncellas,
en tus patas el pincho enardecido,
teje y reteje un diáfano vestido,
mientras calmas el hambre y sus querellas!
Tus fibras rivalizan con centellas,
en tu embrollo la noche se ha perdido,
el viento es un acróbata bebido,
el tiempo corre al margen de tus huellas.
Tu bonanza vendrá con la mañana,
tu sosiego será recompensado
en la espiral etérea de tu rosca.
Acudirás cual viuda parroquiana
a devorar el cuerpo embalsamado
de una desfalleciente y torpe mosca.
Hola amiga Marian. Gracias por acordarte de mí y dejarme tan cordiales palabras. Siempre es un honor recibir tu visita. Muchas gracias por tu lectura a estos versos arácnidos. ¡Saludos compañera! ::::