GarniK
Poeta fiel al portal
Me gusta ir a la deriva
sin creer, sin saber qué en la vida,
a veces andariego, otras marino
con las tempestades desatadas
golpeándome en la frente, en la cara
con ojos sentenciados a vagar entre lo incierto
con el seco corazón, habitación de mi soledad,
habitación sin cerrojos, sin luces de día,
habitación de cien vacantes y de una salida
para marcharse de madrugada en viaje ligero
de cuando en cuando con sangre en la boca
sabores de guerra, victorias... derrotas
y de vez en vez con sudores tatuados
gloria dorada inscrita en cada poro
recuerdos perdidos en gastada maleta
espíritu libre de condición un errante
besos faltos de amor, sobrados de loca pasión;
deriva en la mira que llevo en la frente
mis ojos terminan en azul descarrío,
sigo andariego de botas sucias
de rocosos caminos casualmente labrados
sigo marino con manos desnudas
de rutas y retos al paso encontrados
sigo a soles cansados y lunas dormidas
a nubes y lluvias maduras que son tempestades
a campos agrestes de ámbar y verdes
urbes de plomo y sonidos inertes
intentando una rima en mi loco silbido
y así sigo, con mi gusto a la deriva.
sin creer, sin saber qué en la vida,
a veces andariego, otras marino
con las tempestades desatadas
golpeándome en la frente, en la cara
con ojos sentenciados a vagar entre lo incierto
con el seco corazón, habitación de mi soledad,
habitación sin cerrojos, sin luces de día,
habitación de cien vacantes y de una salida
para marcharse de madrugada en viaje ligero
de cuando en cuando con sangre en la boca
sabores de guerra, victorias... derrotas
y de vez en vez con sudores tatuados
gloria dorada inscrita en cada poro
recuerdos perdidos en gastada maleta
espíritu libre de condición un errante
besos faltos de amor, sobrados de loca pasión;
deriva en la mira que llevo en la frente
mis ojos terminan en azul descarrío,
sigo andariego de botas sucias
de rocosos caminos casualmente labrados
sigo marino con manos desnudas
de rutas y retos al paso encontrados
sigo a soles cansados y lunas dormidas
a nubes y lluvias maduras que son tempestades
a campos agrestes de ámbar y verdes
urbes de plomo y sonidos inertes
intentando una rima en mi loco silbido
y así sigo, con mi gusto a la deriva.
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