Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;K5FisIg1E1E]http://youtu.be/K5FisIg1E1E[/video]
En el alma de ladrillo, como una casa hecha de piedra,
no cabe miedo al no-existir, tan sólo el dolor de la vida
que le daña las horas de su podrida existencia;
la creencia no basta para saciar la sed desconocida -
y aún se resiste a cualquier tormenta, ¡pero siente!
Y todavía espera por levantarse, aunque le duela -
y no pierde ni un minuto para cantar la tristeza,
como si así pudiese aliviar el malestar incurable que le envenena...
Congelada la sangre en sus venas, ojos nublados de un no-saber
miran a lo lejos, sin darse cuenta de la gran desolación
de un corazón cansado de latir, después de veinticinco primaveras...
Como si fuese eterna - la voluntad y la fuerza; las dos compañeras
nunca dejan de invadir la mente deshecha,
el alma en una fingida alegría no se queda satisfecha
con esta cárcel de la cual no hay salida...
¿El viento silente de la musa - o un ángel diabólico
le dicta estas frases, estos versos impíos;
sueños malgeniados de loco ingenio
cuya libertad encerrada, yace sin vida
en el fondo del abismo más hondo que existe
entre lo irreal - y lo desapercibido?
Con el otoño viene siempre la nostalgia -
como aquel octubre cuando murió la sombra triste
de un fantasma que vive en su cálida memoria;
fresca como la nieve del invierno que aún no llega -
su alma no puede jamás encontrar paz en la tierra
mientras con ese ser muerto no esté unida
en la santa indignación a tanta injusticia,
a ese mundo vil y cruel con toda su malicia -
¡en la más pura benevolencia!
[02/09/2013]
En el alma de ladrillo, como una casa hecha de piedra,
no cabe miedo al no-existir, tan sólo el dolor de la vida
que le daña las horas de su podrida existencia;
la creencia no basta para saciar la sed desconocida -
y aún se resiste a cualquier tormenta, ¡pero siente!
Y todavía espera por levantarse, aunque le duela -
y no pierde ni un minuto para cantar la tristeza,
como si así pudiese aliviar el malestar incurable que le envenena...
Congelada la sangre en sus venas, ojos nublados de un no-saber
miran a lo lejos, sin darse cuenta de la gran desolación
de un corazón cansado de latir, después de veinticinco primaveras...
Como si fuese eterna - la voluntad y la fuerza; las dos compañeras
nunca dejan de invadir la mente deshecha,
el alma en una fingida alegría no se queda satisfecha
con esta cárcel de la cual no hay salida...
¿El viento silente de la musa - o un ángel diabólico
le dicta estas frases, estos versos impíos;
sueños malgeniados de loco ingenio
cuya libertad encerrada, yace sin vida
en el fondo del abismo más hondo que existe
entre lo irreal - y lo desapercibido?
Con el otoño viene siempre la nostalgia -
como aquel octubre cuando murió la sombra triste
de un fantasma que vive en su cálida memoria;
fresca como la nieve del invierno que aún no llega -
su alma no puede jamás encontrar paz en la tierra
mientras con ese ser muerto no esté unida
en la santa indignación a tanta injusticia,
a ese mundo vil y cruel con toda su malicia -
¡en la más pura benevolencia!
[02/09/2013]
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