Rafael Santos Loyola
Poeta recién llegado
Si tú me miras yo me salvo,
sin más exageración
que un ramillete de líneas arrojadas al viento
sobre la línea mortal de la incertidumbre.
Así es como es
cuando todo parece tan aleatorio
y te sorprendes en medio del orden.
A veces te topas con alguien,
le miras venir entre la gente, aparecer
de azul eléctrico o algo por el estilo,
así, con el cabello de repente,
con los ojos de repente y con los labios
más aún de repente,
y como si la magia existiera
la abrazas,
sin muchas palabras tú la abrazas,
sin ninguna palabra la abrazas
y ella es tuya en ese abrazo,
y la besas, también,
sin muchas palabras,
sin ninguna palabra la besas
y ella es tuya en ese beso.
A veces uno se queda como idiota
porque no sabe bien qué está pasando…
o como ahora,
que sólo te escribe
para acariciarte la diafanidad con una sombra.
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