Princesa Mexicana
Poeta asiduo al portal

Conforme avanzan los días en esto que parece ser mi vida, aunque debo confesar que no la reconozco como mía, me he encontrado completamente solo. Alguien me dijo un día que en la soledad esta la sabiduría, pero debo reconocer que tal vez no quiero encontrarla, no creo que sea necesario estar solo; que solo me siento triste, perdido, angustiado y abatido. Aún sigo buscando las piezas de mi rompecabezas, creí encontrarlas, creí encajar, pero la realidad se encargo de hacerme ver que ese, era un rompecabezas ya completo, que era yo la única pieza sobrante.
Es la 1:02 p.m. y yo aquí sentado, esperando paciendo que esta soledad decida abandonarme, a dejarme por un pequeño momento, para alegrar mi día gris ¡un día sin sabores, sin olores, sin nadie! solo yo y mi soledad, pues perece ser lo único que tengo, lo único que me pertenece. Se empeña en seguir aquí, y yo en querer alejarla.
Soledad y mas soledad, que melancolía siento, y que incomodidad de estar solo, de estar viviendo, de existir; se respira en el aire, calor ¡un calor que sofoca, que asfixia, que mata! Que vida la mía, que insistencia por seguir respirando el oxigeno que tal vez no quiero.
¿Vivir, es sufrir? ¿Llorar es abandonar toda esperanza de ser feliz? ¡Reír es mentirme a mí mismo y enmascarar mi realidad!... Qué ironía la mía, y que soledad estoy sintiendo.
Recordar mi pasado solo me hace sufrir, llorar y lamentarme, ¡pero que si es así! es parte de la vida y la vida parte de mí. Qué extraño es mi sentir, y qué más da, si así extraño soy yo, qué más da si ya no quiero vivir.
Quisiera ser como aquel que disfruta estar solo, que no reprocha, que solo ocupa seguir existiendo, seguir andando, seguir aquí.