eduardocarpio
Poeta adicto al portal
DIVAGACIONES
A veces solo siento la fatiga
de los días que brillan por costumbre;
tanta sombra de recia mansedumbre
que no esconde las fauces de la intriga.
A veces es mi tacto la conciencia
del instante que acaso no percibo,
pues tan parvo conmigo va el cautivo
que no tiene, ni espera providencia.
A veces son las cosas diminutas,
las que apuran el paso emocionado
o nos pintan rubor de enamorado,
incluso cuando enredan sus disputas.
Sí. Vivir son dos días y mitad
de locura que a todos nos visita,
y siendo frenesí, también nos cita
con un beso furtivo y sin piedad.
eduardocarpio
12 de setiembe de 2013
A veces solo siento la fatiga
de los días que brillan por costumbre;
tanta sombra de recia mansedumbre
que no esconde las fauces de la intriga.
A veces es mi tacto la conciencia
del instante que acaso no percibo,
pues tan parvo conmigo va el cautivo
que no tiene, ni espera providencia.
A veces son las cosas diminutas,
las que apuran el paso emocionado
o nos pintan rubor de enamorado,
incluso cuando enredan sus disputas.
Sí. Vivir son dos días y mitad
de locura que a todos nos visita,
y siendo frenesí, también nos cita
con un beso furtivo y sin piedad.
eduardocarpio
12 de setiembe de 2013