Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;YShz9fCiTe8]http://youtu.be/YShz9fCiTe8[/video]
¡Tocar las cuerdas del sentimiento puro,
sentir el alma salir para afuera,
cantar de emoción y morir prematuro
por la ansiedad de encontrarlo algún día...!
Hermoso es perderme en la ilusión
que me llena de nuevo de las ganas de vivir -
a la vez matándome del sufrimiento
por no poder estar cerca...
¡Y soñarlo el tiempo entero - y correr detrás del viento,
yendo hasta al fin del mundo en búsqueda del sol,
de aquel hombre cuya mera existencia
para mí hoy es perdición...!
Pues, me deja sin aliento,
sin respiración
la belleza de esta música y la perfección que le encuentro
en cada rasgo de su tan amado rostro,
en su cabello color del anochecer -
en su mirada tan llena de expresión -
y cuando cariñosamente abraza el instrumento
del sonido celestial,
como si fuera por miedo
de alguna vez tener que despertar -
y de que se quede seco aquel manantial;
fuente luminosa de todas las pasiones,
canción al mundo, tierra de ilusiones -
corazones muertos latiendo sin descansar,
frente el tiempo - triunfadores...
¡Y renacer desde la ceniza,
como el fénix - resucitado por el amor sentido
con tal fuerza que tiembla el mundo en los fundamentos!
Aunque ese amor, quizás no me lo merezca...
[15/09/2013]
¡Tocar las cuerdas del sentimiento puro,
sentir el alma salir para afuera,
cantar de emoción y morir prematuro
por la ansiedad de encontrarlo algún día...!
Hermoso es perderme en la ilusión
que me llena de nuevo de las ganas de vivir -
a la vez matándome del sufrimiento
por no poder estar cerca...
¡Y soñarlo el tiempo entero - y correr detrás del viento,
yendo hasta al fin del mundo en búsqueda del sol,
de aquel hombre cuya mera existencia
para mí hoy es perdición...!
Pues, me deja sin aliento,
sin respiración
la belleza de esta música y la perfección que le encuentro
en cada rasgo de su tan amado rostro,
en su cabello color del anochecer -
en su mirada tan llena de expresión -
y cuando cariñosamente abraza el instrumento
del sonido celestial,
como si fuera por miedo
de alguna vez tener que despertar -
y de que se quede seco aquel manantial;
fuente luminosa de todas las pasiones,
canción al mundo, tierra de ilusiones -
corazones muertos latiendo sin descansar,
frente el tiempo - triunfadores...
¡Y renacer desde la ceniza,
como el fénix - resucitado por el amor sentido
con tal fuerza que tiembla el mundo en los fundamentos!
Aunque ese amor, quizás no me lo merezca...
[15/09/2013]
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