Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Encumbras en mi silencio
los cometas de tu saliva
Vas rellenando el espacio abierto
y profusa de tus colores,
en diluvio de tu enigma,
me elevo por encima del universo
Me secuestra el aliento
el aura de tus manos,
que me acuna dulcemente
Mis sentidos renacen,
el tiempo se olvida de mi suelo
y el sueño recibe mis pasos fervientes
En tu boca dimito del cuerpo
y mi cielo se funde a tu regazo,
Mástil de mi fuego,
Agua de mi canto...
Me emociona sostenerme de tu mirada
en la certeza de saberme tuya
Atravieso tus cascadas
mientras tu Luz reparte privilegios
a mis palabras
Agudas formas azules
acarician mi alma
y me empapan del arcoíris
del que estás hecho
Besas la palma de mi mano,
piel de mi secreto,
que en tu cuerpo ha sembrado su playa;
el brillo inmaculado se despierta
y aprieto la distancia en tu orilla
Me sumerjo en el sepulcro
de tu Misterio
Y renazco cada vez que muero
en el temblor del ángel,
mientras en tus brazos
hallo la maravilla de hacerme fuego
Tu lenguaje declama constelaciones
en el húmedo recorrido de mi plegaria,
que ha colocado en tu oído
las Perlas de mi alma
Oigo cómo me llamas,
peregrina de tus sueños
y en el sendero inefable de tu céfiro
escribo mis suspiros
Balsámico y curativo
el índigo crepitar de tu rastro,
amalgama su registro con mi cuerda
Me sorbes al vértigo de elevarme
y fanático me oyes cantando
desde el fondo de tu tierra
los cometas de tu saliva
Vas rellenando el espacio abierto
y profusa de tus colores,
en diluvio de tu enigma,
me elevo por encima del universo
Me secuestra el aliento
el aura de tus manos,
que me acuna dulcemente
Mis sentidos renacen,
el tiempo se olvida de mi suelo
y el sueño recibe mis pasos fervientes
En tu boca dimito del cuerpo
y mi cielo se funde a tu regazo,
Mástil de mi fuego,
Agua de mi canto...
Me emociona sostenerme de tu mirada
en la certeza de saberme tuya
Atravieso tus cascadas
mientras tu Luz reparte privilegios
a mis palabras
Agudas formas azules
acarician mi alma
y me empapan del arcoíris
del que estás hecho
Besas la palma de mi mano,
piel de mi secreto,
que en tu cuerpo ha sembrado su playa;
el brillo inmaculado se despierta
y aprieto la distancia en tu orilla
Me sumerjo en el sepulcro
de tu Misterio
Y renazco cada vez que muero
en el temblor del ángel,
mientras en tus brazos
hallo la maravilla de hacerme fuego
Tu lenguaje declama constelaciones
en el húmedo recorrido de mi plegaria,
que ha colocado en tu oído
las Perlas de mi alma
Oigo cómo me llamas,
peregrina de tus sueños
y en el sendero inefable de tu céfiro
escribo mis suspiros
Balsámico y curativo
el índigo crepitar de tu rastro,
amalgama su registro con mi cuerda
Me sorbes al vértigo de elevarme
y fanático me oyes cantando
desde el fondo de tu tierra