Marco Antonio Morales O.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Huiste,
no de mí
sino de mis circunstancias;
te busco en las calles
buscando al menos
si no olvidarte
si aceptar
lo que no se dió;
cuesta en las figuras femeninas
encontrar una parecida
no porque seas mejor
sino porque eres diferente.
Contemplo en las calles
sumisión y odio
y tú eres rebeldía
a lo falso;
quizás huiste
pensando lo era yo
cuando yo soy verdad
de cabeza a pies.
Dos amantes sencillos se besan
y en su beso veo la fuerza,
el coraje que se esconde
en la inocencia.
Los protectores me dijeron:
``En crisis de amor
te dejaremos solo
porque es como conocerás
como es tu alma;
probablemente te cercarán
fuerzas malignas invisibles,
fuerzas despectivas visibles,
tendrás batallas internas intensas,
solo así se preparan las almas
para ser parejas invisibles
en los tiempos y sobre los tiempos.``
Y pienso si hace millones de años
no te conocí,
si algo de mi alma no estára
en los anillos de Saturno, por ejemplo
y me digo: No era ella
la que conocía mi alma,
si hubiera sido ella
se hubiera quedado.
Solo quería de tí escuchar
dos palabras
que alegraran a los Cielo,
esperabas que en tus temores dijeras
te amo
y te fuiste sin decir nada.
no de mí
sino de mis circunstancias;
te busco en las calles
buscando al menos
si no olvidarte
si aceptar
lo que no se dió;
cuesta en las figuras femeninas
encontrar una parecida
no porque seas mejor
sino porque eres diferente.
Contemplo en las calles
sumisión y odio
y tú eres rebeldía
a lo falso;
quizás huiste
pensando lo era yo
cuando yo soy verdad
de cabeza a pies.
Dos amantes sencillos se besan
y en su beso veo la fuerza,
el coraje que se esconde
en la inocencia.
Los protectores me dijeron:
``En crisis de amor
te dejaremos solo
porque es como conocerás
como es tu alma;
probablemente te cercarán
fuerzas malignas invisibles,
fuerzas despectivas visibles,
tendrás batallas internas intensas,
solo así se preparan las almas
para ser parejas invisibles
en los tiempos y sobre los tiempos.``
Y pienso si hace millones de años
no te conocí,
si algo de mi alma no estára
en los anillos de Saturno, por ejemplo
y me digo: No era ella
la que conocía mi alma,
si hubiera sido ella
se hubiera quedado.
Solo quería de tí escuchar
dos palabras
que alegraran a los Cielo,
esperabas que en tus temores dijeras
te amo
y te fuiste sin decir nada.
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