Terremoto de 4 coma dos
Se ha movido el suelo,
y era lo más firme que pisaba.
Ahora miro la inquietante plataforma
y el mar se me antoja una amenaza.
Hasta anoche ,
un tsunami no era más que una lección de geología,
un exótico párrafo de los que nunca olvidas ,
¿ por qué no me pasó lo mismo con la geografía ?
Una gigante ola que te arrasa
era para mi algo más parecido a un souvenir.
Un terremoto de cuatro coma dos .
La asepsia de esta cifra
no refleja la incertidumbre de los caprichos de la tierra,
de la tierra que se abre bajo el mar ,
que yo me imagino una grieta,
y me puedo imaginar como se siente
una mota de polen aferrada a los pistilos
en un día de viento de levante.
Qué miedo si sucede lo que no puedo imaginar.
También es mentira aquello de pisar en tierra firme .
Me he dejado llevar por el impulso
y he bajado a mi jardín ,
me he arrodillado ante el suelo como el papa,
y he besado al césped en su sitio,
donde lo quisiera ver mañana,
y al hacer este gesto ,
he caído en la cuenta
de que le he dado al cielo la espalda.
Hoy no me hace tan feliz
que me pueda ver el mar desde mi ventana.
Se ha movido el suelo,
y era lo más firme que pisaba.
Ahora miro la inquietante plataforma
y el mar se me antoja una amenaza.
Hasta anoche ,
un tsunami no era más que una lección de geología,
un exótico párrafo de los que nunca olvidas ,
¿ por qué no me pasó lo mismo con la geografía ?
Una gigante ola que te arrasa
era para mi algo más parecido a un souvenir.
Un terremoto de cuatro coma dos .
La asepsia de esta cifra
no refleja la incertidumbre de los caprichos de la tierra,
de la tierra que se abre bajo el mar ,
que yo me imagino una grieta,
y me puedo imaginar como se siente
una mota de polen aferrada a los pistilos
en un día de viento de levante.
Qué miedo si sucede lo que no puedo imaginar.
También es mentira aquello de pisar en tierra firme .
Me he dejado llevar por el impulso
y he bajado a mi jardín ,
me he arrodillado ante el suelo como el papa,
y he besado al césped en su sitio,
donde lo quisiera ver mañana,
y al hacer este gesto ,
he caído en la cuenta
de que le he dado al cielo la espalda.
Hoy no me hace tan feliz
que me pueda ver el mar desde mi ventana.
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