estela marina
Poeta recién llegado
La mujer maltratada
muere en manos de su agresor
porque el miedo la paraliza
le impide tener valor
su único afán es lograr sobrevivir
pues el hombre en que ella confiaba
ese que solo debía amarla
la sumergió en una depresión
le hizo creer que no valía
que nadie la podría querer jamás
que es tonta y que es fea
el amor poco a poco se apagó,
ese maldito hombre la destruyó
y ella que no sabe cuánto vale
le vuelve a dar su perdón.
Los que ven su condición la critican
pero se debe estar en sus zapatos
para entender la situación
ella ya no tiene fuerzas para luchar
calla por vergüenza, una sensación tan fuerte
que no se puede explicar
calla por miedo, siente que no hay salida
que las cosas puedan empeorar
por culpa de aquel cobarde
siente que no hay esperanza
se olvidó ya de sonreír
no sabe lo que son los sueños
en sus días ya no existe el sol
la muerte la anda rondando
le ha quitado las ganas de vivir.
Sé lo que tu corazón sufre
pues lo he vivido en carne propia
no es fácil, pero se puede
pide ayuda, ya no calles
tus días dejaran de ser grises
y aunque cargues con tus cicatrices
volverá a brillar el sol
ya no calles, no tengas miedo
tal vez mañana sea tarde
y ya no puedas emprender el vuelo.
muere en manos de su agresor
porque el miedo la paraliza
le impide tener valor
su único afán es lograr sobrevivir
pues el hombre en que ella confiaba
ese que solo debía amarla
la sumergió en una depresión
le hizo creer que no valía
que nadie la podría querer jamás
que es tonta y que es fea
el amor poco a poco se apagó,
ese maldito hombre la destruyó
y ella que no sabe cuánto vale
le vuelve a dar su perdón.
Los que ven su condición la critican
pero se debe estar en sus zapatos
para entender la situación
ella ya no tiene fuerzas para luchar
calla por vergüenza, una sensación tan fuerte
que no se puede explicar
calla por miedo, siente que no hay salida
que las cosas puedan empeorar
por culpa de aquel cobarde
siente que no hay esperanza
se olvidó ya de sonreír
no sabe lo que son los sueños
en sus días ya no existe el sol
la muerte la anda rondando
le ha quitado las ganas de vivir.
Sé lo que tu corazón sufre
pues lo he vivido en carne propia
no es fácil, pero se puede
pide ayuda, ya no calles
tus días dejaran de ser grises
y aunque cargues con tus cicatrices
volverá a brillar el sol
ya no calles, no tengas miedo
tal vez mañana sea tarde
y ya no puedas emprender el vuelo.