Las tormentas de pena azotaban tu alma,
mis brazos fueron cuna que adormecieron
la angustia y fui estrella en el cielo de tus
noches guardando y velando tus sueños.
El sol destellaba en lo alto observando
tu partida, una nueva aventura en tu vida
dentro de la burbuja de tu mundo estas
aquí espero, ya no se si vienes o si vas.
Como una brisa matinal llegan tus palabras,
eres un niño persiguiendo las mariposas
de tus sueños, intentando alcanzar los anhelos
y yo desde aquí, sola, te contemplo.
Entre tu mundo y yo se levanta un desierto
las aguas de mi entendimiento ya no
alcanzan para regar ese suelo que se
resquebraja por la ausencia de tus te quiero.
Te alimentas de este oasis que soy
con frutas de espera y comprensión,
el manantial de mi interior
se esta secando por tu desamor...