Amelia Duna
Poeta recién llegado
¿Y si le doy mi correo? No, qué vergüenza. Tal vez ni siquiera habla español. ¡Qué digo, por lo menos inglés! Y está ahí, sentado frente a mi, en ésta sala de espera. Me pregunto a dónde se dirige...
Tal vez sea francés. Tal vez inglés.
Me recuerda tanto a alguien que quise hace poco; que aún quiero y no tengo. Su cabello es igual y desearía que sus ojos verdes fueran míos. Tanta gente en el mundo pasando, volando a nuevos destinos, y yo aquí, deseando que éste hombre me mire.
Podría verlo leer el periódico el resto de mis días. Llevarle café a la cama y sonreírle a diario.
Qué fugaz fue ese pensamiento. No veía el momento de acercarme y presentarme y ahora pasó.
Se levanta, se dirige al túnel para abordar. Me duele. Me deja con incertidumbre. Le hablaré en cualquier momento, lo debo hacer: ¿Bonjour Monsieur? parlez-vous anglais?
O mejor: Good day Sir, ¿do you speak english? De no entenderme le daría mi correo... espero que me escriba.
En el mejor de los casos, me dirigió una mirada. Es lo único que obtuve de él.
Julio 2011
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