Valls
Poeta recién llegado
Hoy podría llorar veneno,
Cicatrizar heridas con la muerte,
Quemar cienmil campos de centeno,
Y gritar con la mirada más fuerte.
Hoy podría arrancarme los cabellos,
Embadurnar mis pulmones con mierda de moro,
Jugarme la vida en plazas de toros
Y crucificarme en palabras de oro.
Hoy podría incluso ser yo,
Cruzar el alfeizar del alma,
Cagarme en los muertos gitanos de un payo,
Y partirme en la espalda tu rama.
Hoy no podría callar a mis demonios,
Abstenerme de ingerir del caliz de lágrimas
Regodearme de mis gozos y sollozos,
Y guardar bajo llave estas palabras.
Hoy no podría destituir a mi conciencia,
Abandonar el barco por la puerta de embarque,
Puntear con los dedos con algo de coherencia,
Ni tropezar dos veces con el mismo almanaque.
Hoy no podría llegar a tus sueños,
Ni si quiera caminar recto el sendero,
Deshacer quimeras a golpe de besos,
Ni mantenerme fiel al reguero.
Cicatrizar heridas con la muerte,
Quemar cienmil campos de centeno,
Y gritar con la mirada más fuerte.
Hoy podría arrancarme los cabellos,
Embadurnar mis pulmones con mierda de moro,
Jugarme la vida en plazas de toros
Y crucificarme en palabras de oro.
Hoy podría incluso ser yo,
Cruzar el alfeizar del alma,
Cagarme en los muertos gitanos de un payo,
Y partirme en la espalda tu rama.
Hoy no podría callar a mis demonios,
Abstenerme de ingerir del caliz de lágrimas
Regodearme de mis gozos y sollozos,
Y guardar bajo llave estas palabras.
Hoy no podría destituir a mi conciencia,
Abandonar el barco por la puerta de embarque,
Puntear con los dedos con algo de coherencia,
Ni tropezar dos veces con el mismo almanaque.
Hoy no podría llegar a tus sueños,
Ni si quiera caminar recto el sendero,
Deshacer quimeras a golpe de besos,
Ni mantenerme fiel al reguero.