Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cae una moneda
de tanto en tanto
en la caja de madera,
brillando a limosna,
sonando a miseria.
El ciego en el tren,
atorado de almas,
subterráneo y cruel,
desafía y molesta
la urgencia de ser.
Él toca su armónica
y suena a nostalgia
su música histórica.
Le daré muy poco,
trabajo no sobra
y no tengo visión.
El ciego sí, ve:
él ve su interior.
Yo que me contemplo,
ya no sé quién soy.
de tanto en tanto
en la caja de madera,
brillando a limosna,
sonando a miseria.
El ciego en el tren,
atorado de almas,
subterráneo y cruel,
desafía y molesta
la urgencia de ser.
Él toca su armónica
y suena a nostalgia
su música histórica.
Le daré muy poco,
trabajo no sobra
y no tengo visión.
El ciego sí, ve:
él ve su interior.
Yo que me contemplo,
ya no sé quién soy.
Última edición: