Rubula
Poeta asiduo al portal
Si. Ella poseía un fuego de los que socava el alma; incinerante
a tal punto, que me era como una llama de esas que lava el interno.
La mejor forma de expresarlo diría: de las que a uno lo consume.
Es que cuando me dejó, sentí el grito que al alma inculpa; tremulante.
Es más, hasta afirmaría que cierta pujanza se confraternó
en su momento, pues ella resultó ser totalmente subyugante
en lo que respecta a su comportamiento. Tenía una pose andante.
O sea, poseía una subyugante mirada que se alternó
entre el abucheo del interno y el olvido que se nos cernió.
En pocas palabras, era dominante; un ser impermeabilizante.
a tal punto, que me era como una llama de esas que lava el interno.
La mejor forma de expresarlo diría: de las que a uno lo consume.
Es que cuando me dejó, sentí el grito que al alma inculpa; tremulante.
Es más, hasta afirmaría que cierta pujanza se confraternó
en su momento, pues ella resultó ser totalmente subyugante
en lo que respecta a su comportamiento. Tenía una pose andante.
O sea, poseía una subyugante mirada que se alternó
entre el abucheo del interno y el olvido que se nos cernió.
En pocas palabras, era dominante; un ser impermeabilizante.