nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
​
Se acerca la noche cubierta de estrellas
mirando el reflejo te siento a mi lado,
empieza el cortejo de un hombre alocado
no siendo derroche amar a las bellas.
Tus manos me llaman robando caricias,
mis fuegos lo notan ardiendo por dentro
dormido rebrotan tus mieles del centro
y en mí se despiertan las miles delicias.
Haciéndome tuya mi aroma te invade
y cierras tus ojos sin más ataduras,
ponemos cerrojos y mil cerraduras,
rogamos al cielo que nadie se enfade.
Tere B.O
29-10-2013
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