[TABLE="width: 650"]
[TR]
[TD]¿Alcanzan los versares y canciones
a darnos el sosiego necesario?
La sangre de mi pecho, de corsario,
se cambia en el rocío de emociones.
Escucho las palomas en sus vuelos
cortar con maestría primaveras
en ráfagas de viento traicioneras
en pleno desafío por los suelos.
Los versos se acumulan muy despacio
en libros olvidados en proyectos.
Será que permanecen ya perfectos
en tramos de mi mente y cartapacio.
[/TD]
[TD]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[TR]
[TD]¿Alcanzan los versares y canciones
a darnos el sosiego necesario?
La sangre de mi pecho, de corsario,
se cambia en el rocío de emociones.
Escucho las palomas en sus vuelos
cortar con maestría primaveras
en ráfagas de viento traicioneras
en pleno desafío por los suelos.
Los versos se acumulan muy despacio
en libros olvidados en proyectos.
Será que permanecen ya perfectos
en tramos de mi mente y cartapacio.
[/TD]
[TD]
[/TR]
[/TABLE]