Eduardo Montesinos
Poeta recién llegado
Llego justo
a la llamada del folio,
mundo injusto
gentes como demonios.
Yo siempre
con el corazón delante
me llevo los verdaderos sustos,
la gente con la mente aparte
recitando falsos discursos.
Nadie mide sus palabras,
la maldad sin cuidado.
Es la expresión del alma,
despojado grito a mis entrañas,
desaventajado por la nobleza de mi cuerpo
manchado por las malas gentes que engañan.
Vida dame la respuesta,
aunque al parecer la e encontrado,
es mio el problema
aunque no soy yo el que debe lavar sus manos.
a la llamada del folio,
mundo injusto
gentes como demonios.
Yo siempre
con el corazón delante
me llevo los verdaderos sustos,
la gente con la mente aparte
recitando falsos discursos.
Nadie mide sus palabras,
la maldad sin cuidado.
Es la expresión del alma,
despojado grito a mis entrañas,
desaventajado por la nobleza de mi cuerpo
manchado por las malas gentes que engañan.
Vida dame la respuesta,
aunque al parecer la e encontrado,
es mio el problema
aunque no soy yo el que debe lavar sus manos.
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