Eres mia

atheneus

Poeta recién llegado
Eres mía
Te dije
Y suspiraste autentica
Como una puta
Jadeante, ardiente, temblorosa
Te habrías como se habré el capullo de una rosa
Delicada, tierna, misteriosa, dura y deliciosa
Me embriagabas con tus desvaríos púbicos


No estabas sola
Tenias a mil yeguas en el alma
En tus pezones y en las caderas
Palomas blancas y nubes enfurecidas
Tus nalgas le permitían
A mis manos cabalgar a terciopelo


Y gemías ardiente y despampanante
De tus labios salían llamaradas de deseos
Y eran vientos y olas de mares
Vientres telúricos y jugos huracanados
Éxtasis y delirios de destellos en tu mirada


Como unas llamaradas de negras lianas
Se ondeaba tu cabellera sobre el blanco velo
Y me entregabas el paisaje de tus espaldas amplias
De tu cintura angosta, para abrazarte toda
Hasta tocar tus pechos con la punta de mis dedos
Y dejar que a flor de piel,
Me lleves cual Pegaso al mismo infierno.


Telúricas nalgas de mármol terso
Eran mi hamaca, mi trono entero
Coloque mi cetro en la funda real
Y corrí mil metros en un solo instante
Para abrazarte fuerte y decirte desde el alma
Eres mía, mi reina mi diosa.
 
Eres mía
Te dije
Y suspiraste autentica
Como una puta
Jadeante, ardiente, temblorosa
Te habrías como se habré el capullo de una rosa
Delicada, tierna, misteriosa, dura y deliciosa
Me embriagabas con tus desvaríos púbicos


No estabas sola
Tenias a mil yeguas en el alma
En tus pezones y en las caderas
Palomas blancas y nubes enfurecidas
Tus nalgas le permitían
A mis manos cabalgar a terciopelo


Y gemías ardiente y despampanante
De tus labios salían llamaradas de deseos
Y eran vientos y olas de mares
Vientres telúricos y jugos huracanados
Éxtasis y delirios de destellos en tu mirada


Como unas llamaradas de negras lianas
Se ondeaba tu cabellera sobre el blanco velo
Y me entregabas el paisaje de tus espaldas amplias
De tu cintura angosta, para abrazarte toda
Hasta tocar tus pechos con la punta de mis dedos
Y dejar que a flor de piel,
Me lleves cual Pegaso al mismo infierno.


Telúricas nalgas de mármol terso
Eran mi hamaca, mi trono entero
Coloque mi cetro en la funda real
Y corrí mil metros en un solo instante
Para abrazarte fuerte y decirte desde el alma
Eres mía, mi reina mi diosa.

apasionado y delicado poema, nos comparte, abrazos
 
Marian;te envio un beso,una flor y un poema que esta en mi mente pero aun no puedo escribirlo y mil perdones por si mis versos te ofenden,solo le escribí a un momento y te agradezco infinitamente por tu visita y tu inmerecido comentario.
 
Eres mía
Te dije
Y suspiraste autentica
Como una puta
Jadeante, ardiente, temblorosa
Te habrías como se habré el capullo de una rosa
Delicada, tierna, misteriosa, dura y deliciosa
Me embriagabas con tus desvaríos púbicos


No estabas sola
Tenias a mil yeguas en el alma
En tus pezones y en las caderas
Palomas blancas y nubes enfurecidas
Tus nalgas le permitían
A mis manos cabalgar a terciopelo


Y gemías ardiente y despampanante
De tus labios salían llamaradas de deseos
Y eran vientos y olas de mares
Vientres telúricos y jugos huracanados
Éxtasis y delirios de destellos en tu mirada


Como unas llamaradas de negras lianas
Se ondeaba tu cabellera sobre el blanco velo
Y me entregabas el paisaje de tus espaldas amplias
De tu cintura angosta, para abrazarte toda
Hasta tocar tus pechos con la punta de mis dedos
Y dejar que a flor de piel,
Me lleves cual Pegaso al mismo infierno.


Telúricas nalgas de mármol terso
Eran mi hamaca, mi trono entero
Coloque mi cetro en la funda real
Y corrí mil metros en un solo instante
Para abrazarte fuerte y decirte desde el alma
Eres mía, mi reina mi diosa.
Muy buenas letras
 
Eres mía
Te dije
Y suspiraste autentica
Como una puta
Jadeante, ardiente, temblorosa
Te habrías como se habré el capullo de una rosa
Delicada, tierna, misteriosa, dura y deliciosa
Me embriagabas con tus desvaríos púbicos


No estabas sola
Tenias a mil yeguas en el alma
En tus pezones y en las caderas
Palomas blancas y nubes enfurecidas
Tus nalgas le permitían
A mis manos cabalgar a terciopelo


Y gemías ardiente y despampanante
De tus labios salían llamaradas de deseos
Y eran vientos y olas de mares
Vientres telúricos y jugos huracanados
Éxtasis y delirios de destellos en tu mirada


Como unas llamaradas de negras lianas
Se ondeaba tu cabellera sobre el blanco velo
Y me entregabas el paisaje de tus espaldas amplias
De tu cintura angosta, para abrazarte toda
Hasta tocar tus pechos con la punta de mis dedos
Y dejar que a flor de piel,
Me lleves cual Pegaso al mismo infierno.


Telúricas nalgas de mármol terso
Eran mi hamaca, mi trono entero
Coloque mi cetro en la funda real
Y corrí mil metros en un solo instante
Para abrazarte fuerte y decirte desde el alma
Eres mía, mi reina mi diosa.
Letras muy dulces.

Saludos
 

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