martamarques
Poeta adicto al portal
Gigoló
Momentos de zozobra, honda y desconsolada
con falta de caricias sinceras y fervientes
Trasnoches voluptuosas en orgías calientes
llenas de lujuriosa pasión desenfrenada.
Esta es la vida triste que llevas desandada
en agrestes caminos y sendas diferentes.
Prisionera tu cuerpo, de sus ignotos clientes
transcurre la existencia a su capricho anclada.
El dilema acontece cuando fenece el día,
donde el destino azur, se torna despiadado,
su presencia se anuncia, cual triste felonía.
Dos extrañas personas le han acompañado,
una viste de seda, de tul la compañía,
lleva consigo un traje níveo y arrasado.
Ambas van a su lado
figurativamente, preparan el ritual,
donde el mejor postor la crea virginal.
Marta Marques
Momentos de zozobra, honda y desconsolada
con falta de caricias sinceras y fervientes
Trasnoches voluptuosas en orgías calientes
llenas de lujuriosa pasión desenfrenada.
Esta es la vida triste que llevas desandada
en agrestes caminos y sendas diferentes.
Prisionera tu cuerpo, de sus ignotos clientes
transcurre la existencia a su capricho anclada.
El dilema acontece cuando fenece el día,
donde el destino azur, se torna despiadado,
su presencia se anuncia, cual triste felonía.
Dos extrañas personas le han acompañado,
una viste de seda, de tul la compañía,
lleva consigo un traje níveo y arrasado.
Ambas van a su lado
figurativamente, preparan el ritual,
donde el mejor postor la crea virginal.
Marta Marques
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