Wiccambar
Poeta adicto al portal
El diamante de una mujer
es ese secreto que le pertenece
lanzado al fondo del mar,
que nadie desnude sus lágrimas.
Mío es el secreto en el mar
soy la mujer y dueña
lo que quiero decir, digo
lo que no, irá al fondo del mar.
Mi pecado nunca contado
es mi tesoro, la parte impura,
ni la muerte misma lo sabrá
ni la luz del día lo descubrirá.
Oscuro son muchos secretos
me atormentan a veces
pero también me hacen feliz, a veces.
Cargar con mi tesoro, duele en mi espalda.
Entre cielo y tierra no hay nada oculto
Pero yo digo,
El cielo y la tierra es mi refugio
mis secretos están a salvo.
Sería vil,
sería cruel,
despojarme de lo único mío
de lo que soy y no debo ser.
Sería insensato el Dios
que revele mis secretos
pues los secretos son de él,
mis pecados los conoce.
¿Por qué el hombre quiere saber
que guarda el corazón de una mujer?
Es mejor no saber nunca sus secretos
podrían quebrantar su fortaleza.
Tengo muchos secretos
no soporto quien quiera indagar en ellos,
me invaden, me privan, me roban
me encierran, me crucifican.
Es mío el secreto oscuro y blanco
me pertenece solo a mí.
Maldito es quien se atreva
cruzar los límites de ser mujer y dueña.
es ese secreto que le pertenece
lanzado al fondo del mar,
que nadie desnude sus lágrimas.
Mío es el secreto en el mar
soy la mujer y dueña
lo que quiero decir, digo
lo que no, irá al fondo del mar.
Mi pecado nunca contado
es mi tesoro, la parte impura,
ni la muerte misma lo sabrá
ni la luz del día lo descubrirá.
Oscuro son muchos secretos
me atormentan a veces
pero también me hacen feliz, a veces.
Cargar con mi tesoro, duele en mi espalda.
Entre cielo y tierra no hay nada oculto
Pero yo digo,
El cielo y la tierra es mi refugio
mis secretos están a salvo.
Sería vil,
sería cruel,
despojarme de lo único mío
de lo que soy y no debo ser.
Sería insensato el Dios
que revele mis secretos
pues los secretos son de él,
mis pecados los conoce.
¿Por qué el hombre quiere saber
que guarda el corazón de una mujer?
Es mejor no saber nunca sus secretos
podrían quebrantar su fortaleza.
Tengo muchos secretos
no soporto quien quiera indagar en ellos,
me invaden, me privan, me roban
me encierran, me crucifican.
Es mío el secreto oscuro y blanco
me pertenece solo a mí.
Maldito es quien se atreva
cruzar los límites de ser mujer y dueña.
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