hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escorado a babor,
como un viejo barco torpedeado,
no encuentro el Norte en la ciudad prohibida.
Sin puerto donde recalar,
con solo brasas
en mis calderas vencidas,
me estoy dejando llevar
por corrientes desconocidas.
Nadie en el puente,
sin timonel que mantenga algún rumbo
y todo el dolor acumulado en las sentinas.
Se perdió mi estrella polar,
no hay quien me guíe,
y el sextante solo marca tu partida.
Soy un naufragio en proceso,
y ya no quedan botes salvavidas.
A los últimos los destruí yo...
¡Porque aún soy capitán de esta nave carcomida
y me hundiré con ella,
será lo último decente que haga en esta vida!
Última edición: