A un amigo con el corazón herido...
Háblame de eso, eso
que atrapa tus pensamientos,
te lleva lejos olvidándote de
tu cuerpo que yace sobre
esta banca, en silencio.
Háblame de eso, eso
que te roba una lágrima
sellando tu boca, de vez en vez
te delinea una sonrisa recordándote
los sueños que florecían en tu ser.
Háblame de eso, eso
que corre dentro, quema
como el fuego, talla en tu corazón
ese gran dolor sumergiéndote en
la oscuridad donde abrazas la soledad.
No necesitas las palabras, tan solo
mírame a los ojos que en ellos puedo
ver tu alma, y te acunaré como a un niño,
seré refugio en tu agonía, atravesaré
tu cielo gris con un cometa de luz
regalándote una estela de esperanza...