Pasan los días y me siento solo,
La situación merece mi confesión
aquella que quebraba mi garganta
y distorsionaba mi voz hasta callarla por completo.
Tu silueta moldeada por el mismo lucifer
atenazaría hasta al portal mas tenaz.
Pero sin duda, tus ojos.
Ellos merecen un poema aparte.
Capaces de escasear el tiempo,
Esos por los que lucharía Troya.
Tenían la capacidad de mirarlos por horas
tanto que me petrificaba en esa mítica y tenebrosa mirada.
Mi cometido serìa explicar en esta hoja,
lo que calle por años,
Eso que me ha separado de ti.
Mitológica venus
Digna de reyes, eliges a este plebeyo
para dejarlo vagando en la nada.
Mi confesión definitiva
hace minimizar estas palabras
para saber que ni en una hoja y solo
puedo explicar lo que siento por vos.
La situación merece mi confesión
aquella que quebraba mi garganta
y distorsionaba mi voz hasta callarla por completo.
Tu silueta moldeada por el mismo lucifer
atenazaría hasta al portal mas tenaz.
Pero sin duda, tus ojos.
Ellos merecen un poema aparte.
Capaces de escasear el tiempo,
Esos por los que lucharía Troya.
Tenían la capacidad de mirarlos por horas
tanto que me petrificaba en esa mítica y tenebrosa mirada.
Mi cometido serìa explicar en esta hoja,
lo que calle por años,
Eso que me ha separado de ti.
Mitológica venus
Digna de reyes, eliges a este plebeyo
para dejarlo vagando en la nada.
Mi confesión definitiva
hace minimizar estas palabras
para saber que ni en una hoja y solo
puedo explicar lo que siento por vos.