Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Pude leerla,
íntimamente callada
y como estando al borde
de la línea que separa
al silencio de la indiferencia.
Casi la había olvidado
(¿cómo podría ser eso posible?)
aunque había puesto tintes
de ignorancia a su ausencia.
Pero hoy, después de días
que me parecieron años,
pude leerla,
y la recordé abrazada a mi pecho,
recogida en un nido de confianza
que es, fue y será sólo eso.
La imaginé como si fuese nube,
densa y liviana, pálida,
que en el inmenso cielo azulado
destella con su inigualable figura.
Pude leerla,
y sus palabras fueron sonrisas.
íntimamente callada
y como estando al borde
de la línea que separa
al silencio de la indiferencia.
Casi la había olvidado
(¿cómo podría ser eso posible?)
aunque había puesto tintes
de ignorancia a su ausencia.
Pero hoy, después de días
que me parecieron años,
pude leerla,
y la recordé abrazada a mi pecho,
recogida en un nido de confianza
que es, fue y será sólo eso.
La imaginé como si fuese nube,
densa y liviana, pálida,
que en el inmenso cielo azulado
destella con su inigualable figura.
Pude leerla,
y sus palabras fueron sonrisas.