elbosco
Poeta fiel al portal
Pero entonces sucede que algún conocido muere, y te obliga a meditar un poco, y entendés que si esto se acabó para él, algún día también se va a acabar para vos. Y consecuentemente pensás: "Comamos y gocemos que mañana moriremos", y te gustaría creer que de eso se trata toda la cuestión, de acumular placeres esperando la muerte lo más confortablemente posible; una frase que repetiste hasta el hartazgo en tus muros de las redes sociales. Pero también recordás aquel párrafo bíblico que se refiere a los que viviendo licenciosamente acumulan ira para el día del juicio, y entonces te frenás en seco, dudás, te balanceás como una pelota de tenis, para un lado y para otro, sin saber para cual vas a caer. Y te conformás con la tibieza, con esa mediocridad cotidiana que hace llevadero cada día, dejándote llevar por la mansa corriente del consumo y de esa vida fácil en la que todo se resuelve apretando botones, pagando las facturas a fin de mes y llenando el carrito en el super.
Y encontrás un equilibrio moderando tu moral, un poquito de esto y otro de aquello, esto no, esto sí, de aquello también pero no tanto, y de lo otro mañana veremos... Que se doble, pero que no se rompa.
Lográs entonces ese horroroso equilibrio que ha hecho de este mundo el denigrado lugar en que vivimos, y a vos, parte importante de él.
---
Fernando M. Sassone
www.blog.finisafricae.org
twitter: @f_sassone
Y encontrás un equilibrio moderando tu moral, un poquito de esto y otro de aquello, esto no, esto sí, de aquello también pero no tanto, y de lo otro mañana veremos... Que se doble, pero que no se rompa.
Lográs entonces ese horroroso equilibrio que ha hecho de este mundo el denigrado lugar en que vivimos, y a vos, parte importante de él.
---
Fernando M. Sassone
www.blog.finisafricae.org
twitter: @f_sassone
Última edición: