Preciosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
A ese cielo hermoso
de tu alma,
permíteme revolotear
por todos sus rincones
y quedar acurrucada,
cual niña,
en la suavidad
de tus pálpitos.
Llévame a la majestuosidad
de tus curvas,
las que se deslizan
en tu semblante,
como perlas relucientes,
cada vez que te apoderas
de mi mirada.
Así poquito a poquito,
entrelazando
nuestros corazones,
reinara la paz
y el amor,
sobresaliendo
un te quiero,
tomado de la mano
de un Te amo.