isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Atraviesa mi pecho tan dura estaca
pincel entre los grandes que han visto vacío
ese hueco en nuestra cabeza, en libres
montañas al pie del sereno, pronto y estancado.
Asadera internada vista desde el menor ángulo,
pues derecha es la ofrenda de mis muslos
ya partidos por excremento llano, por narices
sabiondas que cortan las mechas de la misma sangre.
Ridículo brote, sal para fiordos provistos de oxígeno,
provisto, los bordes son secos, como amargura
para los labios lisos, que no chocan cuando están
vivos; digo que la sobria maldad entre cada acumulo
aturde la inmensa llanura en la que vivimos.
pincel entre los grandes que han visto vacío
ese hueco en nuestra cabeza, en libres
montañas al pie del sereno, pronto y estancado.
Asadera internada vista desde el menor ángulo,
pues derecha es la ofrenda de mis muslos
ya partidos por excremento llano, por narices
sabiondas que cortan las mechas de la misma sangre.
Ridículo brote, sal para fiordos provistos de oxígeno,
provisto, los bordes son secos, como amargura
para los labios lisos, que no chocan cuando están
vivos; digo que la sobria maldad entre cada acumulo
aturde la inmensa llanura en la que vivimos.