Wiccambar
Poeta adicto al portal
Hoy estoy pensando en ti
¿Por qué tanto ruego?
¿Por qué tan difícil?
¿Por qué siempre tu espalda a mis palabras?
¿Acaso ser la prostituta no me da derecho de amar?
¿Acaso el cuerpo ama y el alma es vacía?
Que mi corazón es virgen,
así es,
mi alma sensible y limpia,
más pura que muchas esposas,
más tú,
solo el desprecio.
He dormido con miles de hombres
muchos llamados como tú,
con dinero, sin dinero, casados, solteros
pero mi alma no ha sido vendida,
mi corazón tiene un dueño.
Me has juzgado primero que los dioses,
me has condenado antes que Jesús,
y yo, solo migajas de tu bondad he pedido.
¿No hay bondad en ti?
Crees que no he hablado con dios,
crees que no le he preguntado
porque hay tantos hombres así
porque mujeres así,
porque putas como yo.
Acaso dios, ¿tu hijo me maldijo?
Y yo solo migajas de tus ojos.
Tan despreciable son mis besos,
mis caricias han sido púas en tu piel,
mi matriz ha olido al azufre del averno,
el asco te inunda cuando mi boca habla
y mi lengua
es un veneno que sientes te martiriza,
pero ser la prostituta en tu camino
me convierte tan infeliz.
Sin derecho a amar
sin derecho a pedir
sin tener migajas de respeto
sin ni siquiera migajas de una amistad fiel.
Me perdí en mi camino,
he sido exiliada en el amor
sin rumbo a tu mirada.
Que infeliz soy sin el perdón.