Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Montado en mis tristezas
salgo a galopar
Por los lugares que la luna nunca
llegó a maquillar
con su blanca belleza
que te impide patinar..
Así fui, patinando mis lamentos
Como si no hubiese un porqué,
entre los pastos y espinas
que agujereaban mis pies,
que pinchaban mis dolores
que en el alma escondí
y teñían de colores
los tajos que nunca vi.
Se derriten hoy mis ojos
con las penas del ayer
pero de mi cara siempre despojo
las pruebas de que lloré
pues "los hombres nunca lloran"
mi viejo solía decir
"Y menos si sos un gaucho
de espuelas y de campo
Solo con el canto
Puede uno echar
afuera lo amargo del alma
pero nunca has de chillar".
Entonces solo camino
con el camino y mi andar
de zapatos arrastrados
y de sueños sin lustrar
que se gastan en la mente
y tu foto dejan ver
esa que creí hecha polvo
pero siempre suele volver.
Yo te veo en el reflejo
de mis ojos en la mar
Te pregunto viejas dudas,
te abrazo con la lengua muda,
me quedo quieto un momento
a observar tu rostro añejo
y te vuelvo a olvidar.
salgo a galopar
Por los lugares que la luna nunca
llegó a maquillar
con su blanca belleza
que te impide patinar..
Así fui, patinando mis lamentos
Como si no hubiese un porqué,
entre los pastos y espinas
que agujereaban mis pies,
que pinchaban mis dolores
que en el alma escondí
y teñían de colores
los tajos que nunca vi.
Se derriten hoy mis ojos
con las penas del ayer
pero de mi cara siempre despojo
las pruebas de que lloré
pues "los hombres nunca lloran"
mi viejo solía decir
"Y menos si sos un gaucho
de espuelas y de campo
Solo con el canto
Puede uno echar
afuera lo amargo del alma
pero nunca has de chillar".
Entonces solo camino
con el camino y mi andar
de zapatos arrastrados
y de sueños sin lustrar
que se gastan en la mente
y tu foto dejan ver
esa que creí hecha polvo
pero siempre suele volver.
Yo te veo en el reflejo
de mis ojos en la mar
Te pregunto viejas dudas,
te abrazo con la lengua muda,
me quedo quieto un momento
a observar tu rostro añejo
y te vuelvo a olvidar.