Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Seguramente ya has visto mis horas necias.
El declive amargo de unos labios finos,
esa gala desmesurada de los corazones fríos.
Y yo, quisiera decir
Decir,
Que tus ojos son mi constelación,
donde ya no existo.
Que la celeridad de respirar
en la calidez de la soledad;
también se tratan de ti.
Demasiado yo, como para poder comprenderme.
Demasiada paz, mi cáliz de sal.
Corro riesgo de convertir
mi locura en virtud
Y la virtud en una espiral
Sin voluntad