Poeta Calljero
Poeta recién llegado
Tu que abrazabas sus pliegues cuando la vi, que reflejo dulzura y enamoro mi pupila, vestido de primavera, vestida para no dejar de verla, que dejo al poeta sin palabras y al hombre con una huella, robando el momento, robándome entero, hoy te recuerdo, porque parece que llevo mucho tiempo muerto, y me pregunto donde esta tu dueña, cuando regresara?, que espera?, que me quede sordo y olvide el sonido de la vida, de su voz.
Camino entre las sombras, cabizbajo y errante, cargando la pena de no tener sus labios y me vuelvo invisible, ante este mundo sin nombre, donde el sentimiento no muere, pero se queda con hambre, sed por el recuerdo, por ese amor egoísta que me aprisiona, aferrado a ese vestido verde en mi memoria.
Camino entre las sombras, cabizbajo y errante, cargando la pena de no tener sus labios y me vuelvo invisible, ante este mundo sin nombre, donde el sentimiento no muere, pero se queda con hambre, sed por el recuerdo, por ese amor egoísta que me aprisiona, aferrado a ese vestido verde en mi memoria.