Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando el día, a la noche no le siga
y lo bueno no sea opuesto de lo malo,
no finalice la muerte con la vida,
siendo idéntico lo oscuro que lo claro...
Cuando el cielo se fusione con la tierra
y se abracen la cordura y la demencia,
cuando paz sea sinónimo de guerra
y necedad semejante a inteligencia...
Cuando trasponga esa línea divisoria
y uno sean la salud con la dolencia,
dejaré ya de girar como una noria,
y la ausencia vivirá con la presencia.
Pues el odio del amor será otra cara,
el final será el reverso del principio,
y trascendiendo el quimérico samsara,
ahí entonces, podré sí, decir que existo...
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