Aru
Poeta fiel al portal
Tenía los ojos de mi vida
Tenía los ojos de mi vida
y el eco de la dulzura en ellos.
Hubiera jurado por un instante,
tal vez unos segundos,
que los míos podían perderse
en su historia
y secretamente pintar el retrato
de aquel sueño imposible
que no podría mi corazón.
Si ayer los hubiera visto
sería más difícil de separar su mágica belleza,
habría un brote de silencio más cercano
y una tristeza profundamente más brillante.
Tenía los ojos de mi vida
y un cofre de amaneceres en ellos.
Yo soñé en el reflejo de sus cristales
todo lo que se puede en un latido.
Solamente una eternidad a su lado.
Solamente un invierno
bajo la luz diamantina de su dulzura.
Solamente un verano
en la paz de su inolvidable calma.
¡Y cómo olvidar que eran
un desierto de miel
hecho para mi alma!
¡Y cómo olvidar lo que pude en ellos!
Hubiera jurado por un instante,
tal vez unos segundos,
que los míos podían perderse
en su historia
y secretamente pintar el retrato
del amor que sentí al verlos.
Tenía ojos los de mi vida
y yo solamente detuve mi tiempo en ellos.