Ayyy José María, cómo pesan las condenas, sean de la clase que sean, todo lo que consista en juicios y veredictos sobre lo que es oportuno o no oportuno hacer pesa, y mucho... porque el alma está condenada a la eternidad, a gozar de su libertad y de las consecuencias que se deriven de ella, solo libre y sin condena aprenderá y crecerá...
Tus versos son elocuentes, profundos y bellos, llevan un halo de misterio y de nostalgia en ellos que intensifican su hermoso contenido. Me encantó leerte, mi querido amigo. Besazos, estrellas y repu si me deja la maquinucha ésta jejejeje.