Lorena.
Poeta asiduo al portal
Quiero poder contemplarte.
Desde la mínima hebra de tu cabello
a la punta de tus dedos.
recorrer con mis ojos tu cuerpo
descubrir en cada rincón lunares nuevos.
Imaginarme el sabor de tus labios
entre la distancia lejana
acariciarte con el soplar del viento
besarte cada vez que mires el cielo.
Observarte con cada sonrisa naciendo
con lágrimas recorriendo tus pómulos quietos
al nacer en el brillo de tu ojos
un nuevo sentimiento.
Mirarte y descubrirte con mi tiempo
que no corre porque detenidamente contemplarte puedo
desde la mueca inquieta que altera
ese espacio de tu boca cerrada
hasta cuando hablas.
Contemplarte quiero, porque te siento enamorado
enamorado de las cosas pequeñas
de las brisas vespertinas
de cuando el sol se posa en el firmamento
Te siento tan extraño, que puedo saber el ritmo de tu corazón latiendo,
cuando de tus pupilas intensas nace brillo,
cuando te sientas en la sala
y es ella la que vive en tus pensamientos.
Contemplarte es mi más grande secreto,
no lo sabes, pero de ti me enamoré,
como el sol y la luna distantes.
como el prohíbo e imposible amor de las flores y el rocío.
Contemplarte es lo que quiero,
pues sé que de mí olvidarte no puedes
que nazco y muero
como día sucediendo la noche
como primavera al otoño.
Quisiera que no me pienses,
en tu memoria no me buscaras
que borraras de tu interior mi presencia
y que de mi te olvidaras.
A pesar de que lo que haga, contemplarte quiero.
Como antes sentirte no puedo,
contemplarte puedo, pero ya no siento tu cuerpo.
Marché hace ya mucho tiempo,
dejando mi cuerpo muriendo
y solo a ti sufriendo.
Desde la mínima hebra de tu cabello
a la punta de tus dedos.
recorrer con mis ojos tu cuerpo
descubrir en cada rincón lunares nuevos.
Imaginarme el sabor de tus labios
entre la distancia lejana
acariciarte con el soplar del viento
besarte cada vez que mires el cielo.
Observarte con cada sonrisa naciendo
con lágrimas recorriendo tus pómulos quietos
al nacer en el brillo de tu ojos
un nuevo sentimiento.
Mirarte y descubrirte con mi tiempo
que no corre porque detenidamente contemplarte puedo
desde la mueca inquieta que altera
ese espacio de tu boca cerrada
hasta cuando hablas.
Contemplarte quiero, porque te siento enamorado
enamorado de las cosas pequeñas
de las brisas vespertinas
de cuando el sol se posa en el firmamento
Te siento tan extraño, que puedo saber el ritmo de tu corazón latiendo,
cuando de tus pupilas intensas nace brillo,
cuando te sientas en la sala
y es ella la que vive en tus pensamientos.
Contemplarte es mi más grande secreto,
no lo sabes, pero de ti me enamoré,
como el sol y la luna distantes.
como el prohíbo e imposible amor de las flores y el rocío.
Contemplarte es lo que quiero,
pues sé que de mí olvidarte no puedes
que nazco y muero
como día sucediendo la noche
como primavera al otoño.
Quisiera que no me pienses,
en tu memoria no me buscaras
que borraras de tu interior mi presencia
y que de mi te olvidaras.
A pesar de que lo que haga, contemplarte quiero.
Como antes sentirte no puedo,
contemplarte puedo, pero ya no siento tu cuerpo.
Marché hace ya mucho tiempo,
dejando mi cuerpo muriendo
y solo a ti sufriendo.