JFelipe
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vengo raudo al lado vuestro
pues la fama le proclama
como grande de su rama,
sobre plantas, docto y diestro.
Compraré señor maestro
una fórmula infalible
ya en pomada, bien bebible
que transforme en una loba,
a la dama que en mi alcoba
sea tímida, impasible.
Frena ya tu mente inquieta,
un deleite tan escaso
lo conviertes en fracaso
al pensar con la bragueta.
Oye bien esta receta;
no cultives tu placer
siente su gozo crecer
al cubrirla de tu mimo,
con caricias en racimo
haz su cuerpo estremecer.
Cuando el templo dócil rinda
y las puertas abra ardiente
como al cielo ve a su fuente,
una diosa te lo brinda.
Que la magia no se escinda
con el ansia de tu trote
y tu impulso sea el brote
de la unión que en cada embate
con viveza crece y late;
luego en ti pondrá su dote.
Libre entrega, franca, mucha,
ella se dará fogosa
devolviendo generosa
tu desvelo y fina escucha.
El amor no es una lucha
ni un listado fanfarrón;
con respeto y atención
todos los amantes bullen,
son dos polos que confluyen
en el mismo corazón.