ropittella
Poeta veterana en el Portal
Madre, si supieras,
pocas pertenencias me son necesarias.
Sólo el aire de estos pinos
y su tronco que me abraza.
La sana raíz nutrida por la tierra,
los azahares del verano,
un recuerdo del perfume de tu casa.
Madre, si supieras, cómo me agobia la desesperanza,
la gente dormida en los prejuicios de las cosas,
los documentos de la burocracia,
la obligación de los impuestos,
el mundo en guerra,
el desamparo de la infancia.
Ya no deseo sostener tanta locura,
presumir el orgullo de alquilar paredes.
Quiero viajar desnuda,
trabajar en la labranza
andar por todas partes,
tirar bombas de semillas,
sin saber su nombre,
por la libertad en los brotes.
Cada cual sabrá -como Dios lo sabe-
a qué ha venido.
Despojada de todo
la paloma construye un nido,
y le sirve hasta que vuelan los pichones.
Madre, si supieras cuánto siento
el hastío por todos los apegos,
la estupidez de mis propios desatinos.
Quiero volver a tu seno,
a la memoria de la fuente,
ese útero, donde el amor es tan nutricio,
y es misterio, maravilla y regocijo.
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