Newton Vega
Poeta fiel al portal
FLOR DE FUGAZ PRIMAVERA.
( DESDE MIS OSCURAS PRISIONES ).
Payada.
I
Señores estoy llegando
A esta grata reunión
Trayéndoles mi canción
Y mi verso improvisando
Voy a decirles cantando
Que llego a esta tierra santa
Con un son en mi garganta
Que proclama libertad
Muestras de mi amistad
al saludo se adelanta.
II
Espero vuestra acogida
Silenciosa y muy discreta
Se los pide quien respeta
La calidez ofrecida
La paz de una cama tendida
En un rinconcito cualquiera
Pues nada como una estera
Cuando el camino es eterno
Y se hace poco el cuaderno
Pa escribir la ruta entera.
III
En breves líneas os narro
Mis ansias y mis anhelos
Noches de largos desvelos
Al humo de mi cigarro
Y a ciegas el rumbo agarro
Hacia lejanos parajes
Donde ni los follajes
Cubren mi ser vulnerable
Y el sol cual filudo sable
Jironee mis viejos ropajes.
IV
¿ Ninguno va a preguntar
De donde vengo ni quien soy
Que hago acá o hacia donde voy
Por no quererse a mi ayuntar?
Sacudo mis pies al juntar
Las piedras de mi camino
Que bien pudo el destino
Librarme de infame suerte
Que puede llevarme a la muerte
Por aleve desatino.
V
Trajo el otoño a mi vida
La dicha de un nuevo amor
Una emergente flor
De fragancia apetecida
En el bosque escondida
Que tuvo su vez primera
En su fugaz primavera
Marchitando su niñez
Inocencia y candidez
Dejándola en larga espera.
VI
Se trocó en tormento el goce
Mi pena se hizo lenta
Un seductor de sesenta
Fecundando una flor de doce?
Ella ignora, no conoce
Ni trajinó en otra puerta
Que le tuviera en alerta
A los rigores del mundo
Y ya en su vientre fecundo
Hay una vida cierta.
VII
Aquí, sin libertad medito
No encuentro explicación
A tan excecrable acción
Ruin, aleve, maldito
Cual arena en puñadito
Que a un desierto envilece
Y nada ya en el florece
Pues la semilla sembrada
Vana, descascarada
En lid con el bien fenece.
VIII
Aludo al despedirme
A la décima primera
Que suena más a sonsera
Que a saludo franco y firme
Y confieso antes de irme
Partiendo mi alma en dos
Por la inflexión de mi voz
Que elevo mis oraciones
Por esos dos corazones
que laten por obra de Dios.
Newton Vega Velásquez.
( DESDE MIS OSCURAS PRISIONES ).
Payada.
I
Señores estoy llegando
A esta grata reunión
Trayéndoles mi canción
Y mi verso improvisando
Voy a decirles cantando
Que llego a esta tierra santa
Con un son en mi garganta
Que proclama libertad
Muestras de mi amistad
al saludo se adelanta.
II
Espero vuestra acogida
Silenciosa y muy discreta
Se los pide quien respeta
La calidez ofrecida
La paz de una cama tendida
En un rinconcito cualquiera
Pues nada como una estera
Cuando el camino es eterno
Y se hace poco el cuaderno
Pa escribir la ruta entera.
III
En breves líneas os narro
Mis ansias y mis anhelos
Noches de largos desvelos
Al humo de mi cigarro
Y a ciegas el rumbo agarro
Hacia lejanos parajes
Donde ni los follajes
Cubren mi ser vulnerable
Y el sol cual filudo sable
Jironee mis viejos ropajes.
IV
¿ Ninguno va a preguntar
De donde vengo ni quien soy
Que hago acá o hacia donde voy
Por no quererse a mi ayuntar?
Sacudo mis pies al juntar
Las piedras de mi camino
Que bien pudo el destino
Librarme de infame suerte
Que puede llevarme a la muerte
Por aleve desatino.
V
Trajo el otoño a mi vida
La dicha de un nuevo amor
Una emergente flor
De fragancia apetecida
En el bosque escondida
Que tuvo su vez primera
En su fugaz primavera
Marchitando su niñez
Inocencia y candidez
Dejándola en larga espera.
VI
Se trocó en tormento el goce
Mi pena se hizo lenta
Un seductor de sesenta
Fecundando una flor de doce?
Ella ignora, no conoce
Ni trajinó en otra puerta
Que le tuviera en alerta
A los rigores del mundo
Y ya en su vientre fecundo
Hay una vida cierta.
VII
Aquí, sin libertad medito
No encuentro explicación
A tan excecrable acción
Ruin, aleve, maldito
Cual arena en puñadito
Que a un desierto envilece
Y nada ya en el florece
Pues la semilla sembrada
Vana, descascarada
En lid con el bien fenece.
VIII
Aludo al despedirme
A la décima primera
Que suena más a sonsera
Que a saludo franco y firme
Y confieso antes de irme
Partiendo mi alma en dos
Por la inflexión de mi voz
Que elevo mis oraciones
Por esos dos corazones
que laten por obra de Dios.
Newton Vega Velásquez.