Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Hace mucho que no me miro en el espejo,
ni en el del baño,ni en el de tus ojos,
que hoy deben estar empañados.
Hace mucho que no me rió en el espejo,
ni me encuentro con ese tipo
de sonrisas infinitas
que alardeaba tanto su dicha.
En un espejo empañado,
puedo escribir,
esta poesía, nena, puedo escribir.
Pero tus ojos empañados
no me van a oír,
porque el vapor que los empañó
fue el dolor.
Entre las tristes letras
grabadas en el espejo
se puede observar
como transpiran los azulejos
se puede observar
como se derrite mi mirada
como se queman mis guirnaldas.
ni en el del baño,ni en el de tus ojos,
que hoy deben estar empañados.
Hace mucho que no me rió en el espejo,
ni me encuentro con ese tipo
de sonrisas infinitas
que alardeaba tanto su dicha.
En un espejo empañado,
puedo escribir,
esta poesía, nena, puedo escribir.
Pero tus ojos empañados
no me van a oír,
porque el vapor que los empañó
fue el dolor.
Entre las tristes letras
grabadas en el espejo
se puede observar
como transpiran los azulejos
se puede observar
como se derrite mi mirada
como se queman mis guirnaldas.