Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muéstrame tu dulce rostro
de mejillas sonrojadas,
ternura que adivina sentimientos,
dama piel de bronce,
callada
tímida,
siempre orgullosa
inquebrantable
ante el eco de mi silencio,
vive en paz
que los ángeles de mi cielo te guarden,
dibuja una sonrisa por mí
con tus tentadores labios de caramelo.
Sé muy feliz mujer de nostalgia,
tu misterio me atrapa
en un huracán de pasión
y transparente nobleza.
Sencilla y complicada
como disfuncional escritura la mía,
muy pocas veces puedo estar cuerdo
y escribirle al amor,
aunque sea un pequeño trazo de palabras
dejando un poquito de mi alma,
de mi voz
de mi corazón
y su tinta imborrable.
A veces me enfrento a ese gigante
que tanto temo y deseo,
el amor y su extraña magia.
Lo sé,
no es lo mejor de mis escritos
ni tampoco el peor
pero he escrito mejores,
mas ya no tengo tanto corazón para ello,
hago lo que puedo,
entrego lo que hay,
no sé qué estilo tengo,
soy un cuenta cuentos
del alma blanca
con el fantástico sello del imaginante.
Plasmo un segundo fugaz
de amores brillantes,
un sueño con corazón pequeño
donde guardo lo que he sentido
siempre que te veo,
calladito en el río de mi silencio,
ahí dibujo esperanzas
sin sentido,
fantasías sin final
un beso tuyo dibujando la eternidad.
de mejillas sonrojadas,
ternura que adivina sentimientos,
dama piel de bronce,
callada
tímida,
siempre orgullosa
inquebrantable
ante el eco de mi silencio,
vive en paz
que los ángeles de mi cielo te guarden,
dibuja una sonrisa por mí
con tus tentadores labios de caramelo.
Sé muy feliz mujer de nostalgia,
tu misterio me atrapa
en un huracán de pasión
y transparente nobleza.
Sencilla y complicada
como disfuncional escritura la mía,
muy pocas veces puedo estar cuerdo
y escribirle al amor,
aunque sea un pequeño trazo de palabras
dejando un poquito de mi alma,
de mi voz
de mi corazón
y su tinta imborrable.
A veces me enfrento a ese gigante
que tanto temo y deseo,
el amor y su extraña magia.
Lo sé,
no es lo mejor de mis escritos
ni tampoco el peor
pero he escrito mejores,
mas ya no tengo tanto corazón para ello,
hago lo que puedo,
entrego lo que hay,
no sé qué estilo tengo,
soy un cuenta cuentos
del alma blanca
con el fantástico sello del imaginante.
Plasmo un segundo fugaz
de amores brillantes,
un sueño con corazón pequeño
donde guardo lo que he sentido
siempre que te veo,
calladito en el río de mi silencio,
ahí dibujo esperanzas
sin sentido,
fantasías sin final
un beso tuyo dibujando la eternidad.
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