OSITO LINDO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Imagen de Internet.
Lectura para dormir
-Prosa ligera-
Lectura para dormir
-Prosa ligera-
Sería poco más de media noche cuando salí del bar donde solitario en la barra, celebré mi animado cumpleaños con dos copas, la primera por los años que cumplía y la segunda por los que aún deseaba vivir.
La noche bastante fría, la callejuela solitaria con su empedrado mojado lucia lúgubre, solo dos farolas encendidas distantes entre sí complementaban un ambiente tétrico y siniestro, fluía un leve vientecillo que recalcaba el frío. Al llegar a mitad del callejón percibo un ligero olor que pretendo identificar ¡De pronto!... una ráfaga violenta de aire haciendo remolinos pasa de largo hacia la esquina donde está el bar y justo ahora, un fallo en la energía apaga las farolas un aullido aterrador de perros desgarra el silencio de la noche. Tras de mí, aprecio el sonido lejano de otros pasos volteo para ver quien viene pero la oscuridad me lo impide, no distingo nada solo la negrura de la noche. El olor... ¡lo identifico! es de azufre, un escalofrío recorre mí cuerpo, el sonido de los pasos más se acerca y ahora, escucho el jadeo de una respiración agitada aproximándose, un sudor helado recorre mi espalda, apresuro mi andar, el sonido de los pasos a unos metros detrás de mí, la respiración jadeante la escucho muy cerca, algo pasa volando no lo distingo bien, mi miedo crece, el sudor recorre desde mi frente hasta mis piernas, quiero correr pero no puedo el terror me paraliza, siento ahora en mi nuca la respiración agitada, jadeante, en ese momento una mano se clava en mi hombro como si fuera una garra, un gato sale chillando como pateado, mis manos tiemblan, mi boca se seca, quedo petrificado sin poder dar un paso más, sueltan de mi hombro y a mi lado una capa negra pasa como flotando, se detiene un poco adelante y gira lentamente hacia mí, alcanzo a ver bajo la capucha la calavera de la muerte con una mueca como de sonrisa, sus cuencas, aun vacías parecen verme fijamente, su guadaña se eleva y su filo brilla, las canillas descarnadas de sus brazos se levantan; pienso que mi cabeza será cercenada de un tajo que trozará mi cuello en su descarga mortal, se precipita la guadaña y salto de la cama, mi frente, espalda y ropa de dormir bañada de sudor... uuufff que pesadilla acabo de tener... ¡la más horrible de mi vida!
Autor: fernando
Osito lindo
5 / 03 / 2014
fernando cordero López; Osito lindo; coralillo negro
© Todos los derechos reservados.
Osito lindo
5 / 03 / 2014
fernando cordero López; Osito lindo; coralillo negro
© Todos los derechos reservados.
Última edición:
::